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Lectio Divina

 

....Biblia y vela

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Palabra, palabras, muchas palabras... Oímos continuamente palabras, unas sonoras, a veces hechas poesía o música y otras imágenes fijas o en movimiento. Pero siempre palabras, estamos rodeados de palabras desde que nacemos hasta que morimos, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Por la noche inconscientemente las colocamos.

.Hay palabras que alegran cuando son buena noticia, otras nos entristecen porque nos comunican algo que no deseamos.
Hay palabras que son promesas, muchas de ellas incumplidas a pesar de que hayan fraguado en nosotros falsas esperanzas. Hay muchos charlatanes que dicen palabras que o no son veraces, o no son buenas o no son útiles.
Estamos ávidos de palabras definitivas, veraces, de palabras que nos lleguen y llenen el alma, de palabras que nos indiquen el destino y nos estimulen en nuestro quehacer diario.
Hay palabras muy valoradas. La palabra amor, con 3.364 votos, ha sido el término elegido por los internautas hispanohablantes como el vocablo más bello de la lengua castellana. Libertad, paz, vida, azahar, esperanza, madre, mamá, amistad y libélula, en este orden, han sido las preferidas.
Pero hay una Palabra eterna que resumiría las anteriores puestas en mayúscula. Esta Palabra existía desde siempre, era el Verbo (en latín) y el “Logos” (en griego). Por lo tanto es Palabra, Verbo y Razón. Por medio de ella fueron creadas todas las cosas, se manifestó a través de intermediarios, pero fracasó porque ese razonamiento no se recibió bien.
Cuando llegó el momento culminante la Palabra, el Verbo, la Razón se dejó de intermediarios y, porque puede, por amor se hizo persona. Él es la Palabra última y definitiva de Dios a los hombres. Vivió en profundad la experiencia humana, murió y resucitó. Se fue pero nos dejó su Espíritu. Este Espíritu hizo que hombres como nosotros hicieran de la Palabra escritura. Pero una escritura que debe leerse no sólo como un escrito canónico, sino como inspirado por Dios, un escrito que es Escritura Sagrada. Es nuestro alimento. Es texto, es lección para leer. Pero lección que hay que rumiar y al meditar hay que convertir en oración que lleva la acción.

Para que la Palabra sea viva y eficaz hay que dejar al espíritu que hable en nosotros y sea una auténtica Lectio Divina o lección que Dios nos da.

SAGRADA ESCRITURA

 

La palabra escrita

 

 

Espíritu

 

Iglesia

Lectura

Meditación

Oración

Contemplación

 

¿Qué dice el texto en su contexto?

 

 

¿Qué nos comunica el Espíritu?

 

¿Qué respuesta nos surge?

 

¿A qué nos invita?

Comprender

Que nos dice.

Actualizar

Interpelarnos.

Orar

Escuchar y responder.

Practicar

Reconducir la vida(conversión).

El “Dies Domini” es el día del Señor, el que hizo el Señor, el primero de la semana porque Cristo resucitó. Es para los cristianos el día del descanso y el día más indicado para dar gracias a Dio por medio de la Eucaristía que es sacrificio de acción de gracias.
En la Eucaristía dominical recibimos los alimentos de laPalabra y del pan partido y compartido. Hay que prepararse para ella, por eso cada semana encontraréis aquí los textos que la Iglesia nos propone para cada domingo. Si los llevamos leídos, meditados, hechos oración y contemplación. La Eucaristía será una auténtica fiesta, un auténtico banquete donde nos alimentamos con La Palabra y la Eucaristía. Y experimentaremos que el resucitado hace maravillas en nuestra vida.

Matías Prieto Espinosa